Primera sesión
En esta primera sesión nos encontramos con el profesor Andrés Celis y alrededor de 6 participantes que en su mayoría son mujeres, cuyo primer ejercicio consiste en entender el cuerpo a partir de ejercicios de instrospección, el cual, el objetivo era identificar de un modo sentitivo los huesos, los músculos, la sangre, la piel, y tratar de ser conscientes si los identificamos y qué tipo de sensaciones pueden oscilar en nosotros de acuerdo a la experiencia.
Lo interesante de este ejercicio, es que, al momento de cerrar los ojos y entrar al estado meditativo orientado por el profesor, uno entra a observar todas las sensaciones producidas por el cuerpo a medida que le ejercíamos leves movimientos que iban gradualmente en aumento. Estuvo muy presente la importancia del vientre, el cual, una participante se preguntaba del lugar de la madre, ya que fue consciente del ombligo que en su momento fue la conexión materna y se preguntaba en qué momento nos sentimos separados para ser un individuo fuera de ella. Mencionaba que al tener conciencia del cuerpo y ser parte de una memoria colectiva, en muchos casos nos desdibujamos y perdemos esa conciencia corporal. "Es como estar y no estar" decía ella, cuyo caso, comprendí su punto. Para resaltar las sensaciones, el profesor propuso que hiciéramos un dibujo que mostrara nuestro cuerpo con tal de potenciar su descripción.
Hubo puntos en común donde se mencionaba el desgaste del cuerpo y cómo el dolor produce conciencia, varias mujeres mencionaban su cansancio y desestabilidad y cómo estos ejercicios generaban conciencia de sus malestares. En mi caso, entendí que mi cuerpo tiene unos viejos dolores que me generan rigidez, pero, a su vez, hay partes de mi cuerpo que existe simultáneamente livianez y pesadez donde existe una constante tensión y sensación de "hormigueo".
A medida que pasa la clase, el profesor propone que a partir de esa conciencia, entendiéramos el espacio habitado y buscáramos movimientos que produjeran mayor conciencia de las sensaciones corpóreas, para que al final le diéramos nombre. Desde mi experiencia la nombré como la Danza de los Micropuntos Brillantes, donde al entender la mirada interna observé que las sensaciones tienen a su vez una imagen -que en mi caso fueron puntos brillantes- y cómo al observar el dolor en partes del cuerpo, estás a su vez generan unas imágenes abstractas de estas.
Su referente para esta clase fue Bonnie Cohen con su estudio llamado Body Mind Centering® donde nos explica sobre la información que tiene el cuerpo y cómo esta memorización conduce a ser lo que somos. Su estudio se basa desde el sistema fisiológico (continente, contenido), el contacto manual (cinestesia) y la somática (reconocimiento del cuerpo).
El profesor finaliza con un cuento para niños de Anthony Browne llamado "Ramón el Preocupón" donde abarca la analogía las preocupaciones materiales y cómo el personaje trata de lidiarlas con ellas para sentirse mejor.
Relaciones curatoriales ¿qué debo recolectar para entender su experiencia?
Un insumo a resaltar es el entendimiento del cuerpo desde lo interno para reflejar lo externo. Considero pertinente que para reflejar, en primera instancia, este proceso pedagógico, artístico y terapéutico es necesario mostrar las cargas emocionales internas de cada cuerpo y cómo éstas se ven reflejadas en el afuera donde hay cambios por el entorno. Este primer acercamiento induce a que en el proceso curatorial existan preguntas, provocaciones y visualizaciones que inciten al observador a comprender desde una mirada interna todas estas cargas sensoriales, memoriales y emocionales que puedan existir de acuerdo a cada vivencia corporal. Un referente visual podría ser øjeRum cuyo arte musical y collage digital, se basa en el cuerpo en introspección y devela los mundos internos que habitan en nuestros cuerpos.
Tomado de https://www.instagram.com/p/CVJGUs1ssTE/
Tomado de https://www.instagram.com/p/CVEC_hmsofU/
Tomado de https://www.youtube.com/watch?v=H2kfWzFxU-M



Comentarios
Publicar un comentario